Calm Leash Notes / Desensibilización básica
Desensibilización básica
La preparación
- La distancia es tu dial. Empieza donde tu perro nota el estímulo pero sigue suelto y puede comer. La distancia adecuada es individual - para algunos perros es al otro lado de un campo, para otros solo al otro lado de la calle.
- Usa lo bueno. La comida especial que tu perro adora y tolera, reservada solo para el entrenamiento. Aparece el estímulo, aparece la comida. Desaparece el estímulo, se acaba la comida. Si tu perro tiene restricciones de dieta, pregunta a tu veterinario qué usar.
- Sesiones cortas. Unas pocas repeticiones relajadas valen más que muchas estresantes. Termina mientras va bien.
Una sesión sencilla
Busca un lugar donde los estímulos pasen a una distancia predecible - aparcado cerca de una entrada tranquila al parque, o un banco bien apartado de un sendero. El perro nota el estímulo, tú le das comida con calma. El estímulo se va, la comida para. Repite. Con las sesiones, tu perro empieza a mirarte cuando aparece un estímulo («¿dónde está mi premio?») - esa es la nueva asociación formándose, y tu señal para acortar la distancia poco a poco.
Errores comunes
- Acercarse demasiado rápido. Si hay una reacción, aumenta la distancia con calma y haz la siguiente repetición más fácil.
- Dar comida cuando el perro ya está explotando - en ese punto la lección terminó; simplemente márchate.
- Entrenar en días de estrés acumulado. Elige momentos de bajo estrés.
Cuándo buscar ayuda
Si el umbral de tu perro es mínimo (reacciona a distancias que no puedes gestionar), si las reacciones empeoran, o si alguien podría hacerse daño, trabaja con un profesional cualificado - ver encontrar un adiestrador. Los perros con reactividad por miedo a veces se benefician de medicación recetada por un veterinario junto al entrenamiento; es una conversación para tu veterinario.